Actividad post Navidad
Ayer 7 Km. +Maquinas + Basicos de Bujinkan y Sumo
Emocionante.
Ejemplo a seguir
La misteriosa habilidad del gato viejo
En 1727 se escribió una fábula japonesa llamada Neko no Myōjutsu, traducida como “la misteriosa habilidad del gato viejo”. Aunque fue pensada para practicantes del sable, su enseñanza es mucho más amplia.
La historia comienza con un espadachín llamado Shoken, cuya casa estaba dominada por una rata imposible de atrapar. Era rápida, atrevida y peligrosa. Ni su gata pudo con ella. Trajo gatos de todo el barrio, ágiles, fuertes, expertos. Ninguno logró nada. La rata los burlaba, los mordía, los hacía huir. Desesperado, Shoken intentó cazarla con su espada, pero la rata lo esquivó y casi lo hiere. Hasta que alguien le habló de un gato viejo, que ya no cazaba ni jugaba, y parecía más una alfombra que un cazador. Lo trajo igual, sin muchas esperanzas. Apenas entró, la rata se congeló. El viejo gato la atrapó sin pelear. Sin moverse de más. Sin ruido. Aquella noche, los otros gatos se reunieron alrededor del gato viejo. Querían saber cómo lo había hecho. Uno dijo que era el más veloz. Otro que usaba su fuerza para dominar. Otro que entrenaba su mente para mantenerse sereno. El gato viejo los escuchó a todos. Luego habló. Les dijo que todos ellos seguían peleando. Que confiaban en la técnica, en la energía, en la mente… pero que aún no habían soltado el ego. Explicó que la verdadera habilidad aparece cuando uno ya no actúa para demostrar nada. Que existe un estado donde no hay cálculo, ni intención, ni esfuerzo. Recordó a otro gato aún más sabio, que ni siquiera cazaba. Dormía todo el día, sin tensión. Pero cuando lo llevaban a un lugar lleno de ratas, todas desaparecían.
No era poder. Era vacío. El tipo de presencia que no amenaza, pero tampoco permite resistencia. La enseñanza es simple: si todavía estás tratando de ganar, estás dejando una sombra. El verdadero dominio ocurre cuando ya no necesitás nada de eso.
Adaptación: Gabriel Benítez©



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