Reflexiones de un estudiante novel (de 80 años) sobre el sentido común en el Taijutsu
Escribo esto con 80 años y un grado kyu inicial. Soy observador, curioso y no compro nada a libreo cerrado. No hablo desde la ignorancia juvenil ni desde la arrogancia del que todo lo sabe. Hablo desde la observación de alguien que ha visto décadas de modas pasar y sabe que lo sólido tarda en construirse. A veces, en la práctica diaria, uno puede perder de vista lo esencial. Entre términos en japonés y la acumulación de técnicas que se suceden rápidamente, surge la pregunta inevitable: ¿cuál es el verdadero propósito de este camino? Como estudiante y observador, percibo que con frecuencia se prioriza la cantidad de contenido o la rapidez en avanzar, cuando en realidad el fundamento es lo que sostiene todo lo demás. Estoy convencido de que el aprendizaje del Taijutsu se apoya en tres pilares básicos: ukemi (rolidos), Sanshin y Kihon Happo. Sin una comprensión profunda de estos fundamentos, cualquier técnica avanzada corre el riesgo de convertirse en una forma vacía, sin raíz. La maestrí...